Cirugías

Cirugía de Cataratas

Es completamente ambulatoria, tiene una duración de unos 10 o 15 minutos aproximadamente y los pacientes no requieren pasar la noche en la Clínica. La anestesia es con gotas y no se pinchan los brazos ni las manos. Después de la cirugía de catarata puede retomar sus actividades habituales a excepción de sumergirse en piscinas por dos semanas. Va requerir colocarse gotas antibióticas profilácticas y antiinflamatorios por 15 días (una gota en el ojo operado cada 2 o 4 horas).

Proceso de la cirugía

Le realizaremos un paquete completo de exámenes que permiten evaluar el pronóstico de la cirugía y los elementos para implantar el lente ideal; el proceso se realiza a través de una evaluación conjunta entre el especialista y el paciente, de acuerdo con la condición individual de la catarata, las actividades cotidianas que realiza la persona y los hobbies, además el análisis procedente de los exámenes, permite determinar el momento adecuado para llevar a cabo la intervención y el tipo de lente a emplear para cada caso.

1 Consulta y estudios – 2 Cirugía – 3 Controles post operatorios – 4 Alta definitiva

Cirugía Refractiva

Hablamos de cirugía refractiva cuando modificamos la graduación de un ojo utilizando láseres, lentes intraoculares o maniobras instrumentales mediante una intervención quirúrgica. Su objetivo básico es eliminar la dependencia de una corrección óptica que limita la funcionalidad de las personas. 

Por lo general estas operaciones se realizan bajo anestesia tópica, es decir, con gotas anestésicas y de forma ambulatoria. Se pueden realizar de forma bilateral, es decir, los dos ojos en la misma sesión o bien en días diferentes.

Según el defecto de graduación que queramos corregir podemos actuar de tres formas:

1 ) Modificando la forma de la córnea mediante LÁSER.
2 ) Añadiendo un tercer sistema de lentes al ojo mediante la implantación de unos LENTES INTRAOCULARES.
3 ) Cambiando el cristalino por una lente artificial de otra potencia, lo que conocemos como FACO REFRACTIVA.

O también combinaciones de las anteriores.

Cirugía de Retina

La retina es la capa que recubre el interior del globo ocular. Está formada por tejido nervioso cuya función es convertir los estímulos visuales en señales eléctricas. Éstas se transmiten a través del nervio óptico hasta el cerebro, donde son procesadas e interpretadas permitiendo lo que conocemos como la visión. En contacto con la retina y rellenando el interior del globo ocular se encuentra un líquido gelatinoso y transparente llamado humor vítreo.   

El buen estado e integridad de ambas estructuras son indispensables para el correcto funcionamiento del sistema visual.

¿Cuándo puede ser necesaria la cirugía de la retina?

Existen múltiples patologías de la retina y/o del vítreo que pueden ser causa de una pérdida de visión y requerir un tratamiento quirúrgico. Entre las más frecuentes destacan el desprendimiento de retina, patologías de la mácula como los agujeros maculares y las membranas epirretinianas, la hemorragia vítrea (siendo la retinopatía diabética la causa más frecuente), la inflamación intraocular severa o los traumatismos.

El procedimiento quirúrgico utilizado en estos casos se denomina vitrectomía. Se trata de una técnica de microcirugía, que consiste en acceder al interior del globo ocular mediante unas pequeñas incisiones realizadas en la pared ocular (esclera). A través de estas incisiones podemos introducir una gran variedad de instrumentos que nos permiten extraer el humor vítreo, acceder a la retina y llevar a cabo todas las maniobras necesarias en cada caso.   

Al final de la cirugía, el vítreo que ha sido extraído debe ser reemplazado por otro material que, dependiendo de la patología que estemos tratando, consistirá en una solución salina balanceada, gas o aceite de silicona.

En ocasiones, en el postoperatorio, el paciente deberá cumplir una serie de posiciones de la cabeza que ayudarán a la correcta recuperación de su patología retiniana. Un destacado avance en los últimos años ha sido la incorporación de técnicas de cirugía por microincisiones que no precisan puntos de sutura. Esta técnica tiene la gran ventaja de ser menos agresiva para el ojo y con un postoperatorio mucho más confortable para el paciente, con menor inflamación, con una más rápida recuperación y con excelentes resultados.

Cataratas – Síntomas

  • Visión borrosa, nublada, empañada
  • Cambios en la visión del color
  • Dificultad para conducir en la noche por deslumbramiento con las luces
  • Más deslumbramiento en el sol
  • Frecuentes cambios de prescripción de anteojos
  • Visión con doble imagen
  • Mejoría de la visión de cerca.

El cristalino es el lente natural del ojo y la catarata se aloja en el mismo, provocando su opacificación. Esto impide que el pasaje de luz hacia la retina sea óptimo.

Como consecuencia el paciente con catarata empieza a tener problemas en la visión de lejos. A medida que la misma va aumentando su tamaño, la pérdida de visión aumenta progresivamente, provocando un impacto significativo en los pacientes.

Esta patología es el primer caso de ceguera reversible y se da normalmente a partir de los 60 años.

¿Cuándo es el momento ideal para operarse de cataratas?

Es necesario realizar una consulta oftalmológica para tener un diagnóstico acertado.
Hoy en día con el avance de la tecnología y equipos de vanguardia, es posible realizar una intervención por cataratas, sin que la misma esté totalmente madura.
En la cirugía de catarata, se extrae el cristalino y se coloca un lente intraocular. Es necesario evaluar el caso particular de cada paciente y el estado de salud de la vista para saber qué tipo de lente intraocular necesitará.

¿Puedo decidir si me hago la cirugía o no?

Observe las molestias visuales que tiene, y consúltelas con su médico.

Su médico no puede tomar la decisión por usted, pero hablar con él le puede ayudar a tomar una decisión. La mayoría de las personas pueden tomarse mucho tiempo para decidir sobre la cirugía. Exceder los plazos razonables no es aconsejable.

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